Responsables.biz
20 de septiembre de 2004


Las empresas públicas suspenden en sus políticas de buen gobierno y transparencia

Las empresas públicas deben afrontar un profundo cambio en sus procesos de gobierno empresarial, adoptando algunos conceptos de "transparencia" y "buen gobierno" que les permita mejorar su gestión y su competitividad, según se desprende del estudio de "Buen Gobierno, Transparencia y Ética en el Sector Público" presentado por la Fundación de Estudios Financieros.

El presidente de esta fundación, Aldo Olcese, explicó en la rueda de prensa que el estudio critica la persistencia de mecanismos de intervención de la Administración Pública en el mundo empresarial, en perjuicio, a su juicio, de la competitividad y buen gobierno de las empresas.
Pone como ejemplo las llamadas "golden shares" (acciones de oro) sobre antiguas empresas públicas que se reserva el Estado para influir en la marcha de esas compañías una vez privatizadas.

En opinión de la Fundación de Estudios Financieros, esas acciones de oro "constituyen una restricción al libre mercado de empresas, al condicionar las decisiones por parte de accionistas o adquirientes y penalizan la posición de nuestras grandes empresas en los rankings internacionales de buen gobierno y transparencia".El estudio reclama también una nueva concepción de los entes reguladores y supervisores de sectores clave de la economía que resuelva el dilema de "quién controla al controlador", mediante la fiscalización parlamentaria y una evaluación de "los costes y beneficios de la regulación".

Por otro lado, el estudio refleja que los directivos de las empresas públicas cobran entre un 30% y un 40% del sueldo que perciben sus homólogos de las compañías privadas. La Fundación de Estudios Financieros considera "imprescindible" corregir ese desequilibrio si se quiere "garantizar la permanencia del 'talento' en el sector público y evitar disfunciones".